“Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados” (1 Cor. 15:17).
Si Cristo no resucitó, ¿cuáles son las consecuencias?- Vana es nuestra predicación
- Vana es también es vuestra fe.
- Somos hallados falsos testigos de Dios
- Aun estáis en vuestros pecados
- Los que durmieron en el Señor perecieron
- Somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.
Si Jesús no resucitó de los muertos, no significa que Dios no existe, ni significa que el hombre no es pecaminoso. Estas dos verdades no dependen de la resurrección. Eran ciertas antes de venir a Jesús a este mundo. Lo que sí significa es que no hay solución a la tragedia humana. Si el evangelio no es cierto, no hay solución al egoísmo del hombre, ni a la injusticia de este mundo, ni a la opresión, o al sufrimiento, o a la enfermedad, o a la crueldad, o a la opresión, o a la muerte. Estas cosas no dependen de su venida y no serían solucionadas por su muerte. Moriríamos tan pecaminosos como siempre para encontrarnos con la ira de un Dios airado, sin escapatoria. Si Jesús no resucitó de los muertos es la peor tragedia jamás ocurrida en la historia de este mundo. El hombre estaría perdido sin solución alguna.
“Más hora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho” (v. 20). Su resurrección es la prueba que nosotros resucitaremos, que los que han muerto en Cristo están salvos, y que nuestros pecados han sido perdonados.
