“Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre”(Éxodo 2:23).
Acto 1: Redención de Egipto:
“Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos” (Éxodo 3:7, 8). Dios descendió para redimir a su pueblo sufriendo bajo la esclavitud, ejecutar juicio sobre sus enemigos, y conducir a Israel a la tierra prometida.
Acto 2: Redención del pecado:
“Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley” (Gal. 4:4, 5). El Hijo de Dios descendió para redimirnos del pecado y darnos su Espíritu, “las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida” (Ef. 1:14).
Acto 3: La redención final:
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todo los linajes de la tierra harán lamentación por él” (Ap. 1:7, 8). Jesús descenderá otra vez en gloria para juzgar a los enemigos de Dios e introducir a los justos en la tierra que realmente fluye de leche y miel, la verdadera Tierra Prometida. Nuestros cuerpos viles serán transformados para ser como su cuerpo glorioso, toda la naturaleza será redimida y la muerte estará sorbida en vida eterna. Esta es la redención completa.
Celebramos la Navidad cantando:
¡Oh ven! ¡Oh ven Bendito Emanuel! De la maldad rescata a Israel,
Que llora en triste desolación; Y espera ansioso su liberación.
¡Oh ven! ¡Oh ven glorioso rey de Sion! Y ten tu trono en cada corazón.
Disipa toda la obscuridad, Y enséñanos tu santa voluntad.
¡Load! ¡Load! Pues vuestro Emanuel ya viene a rescatar a Israel.
Himno Latino del siglo XII
Y su pueblo hoy, todavía sufriendo la enemistad del mundo, sigue clamando: “Amén; sí, ven, Señor Jesús” (Ap. 22:20)
